Adiós al Mandarin Oriental Miami
El domingo pasado, el hotel Mandarin Oriental de Brickell Key desapareció en menos de 20 segundos.
La implosión controlada del edificio de 23 pisos — el mayor derrumbe de este tipo en Miami en más de una década — reunió a cientos de personas en los alrededores de la isla.
Había nostalgia, sí. El hotel era un ícono. Muchos de los que estaban ahí compartían memorias ligadas a ese lugar — celebraciones, estadías, momentos que quedaron grabados en la historia personal de quienes vivieron Miami en los últimos 25 años. Pero también había algo más: la emoción genuina por lo que ese derrumbe anuncia.

Porque la implosión no es un final. Es una confirmación.
El mismo grupo detrás del hotel histórico está desarrollando Mandarin Oriental Residences, el proyecto residencial que tomará ese lugar en Brickell Key. Y este momento — ver caer el edificio — marca el inicio real de su ciclo de construcción.

El proyecto ya tiene un porcentaje alto de unidades vendidas. Los dos penthouses, cada uno a $50 millones, se vendieron uno tras otro. [Dos Ventas Record en Brickell.] No es un dato menor: en un mercado con mucha oferta de lujo, ese tipo de absorción a ese precio habla por sí solo.
Mi opinión sobre este proyecto es clara: está dentro de los cinco mejores desarrollos en Miami hoy. Y en términos de irreplazabilidad, ocupa el primer lugar.
Brickell Key es una isla privada en la boca del río Miami, frente al downtown. No hay otro lugar igual. No se puede replicar. El proyecto que se construye ahí hereda esa condición geográfica y la potencia con todo lo que la marca Mandarin Oriental representa en hospitalidad de ultra lujo. El resultado es un activo que, independientemente del precio de entrada, ofrece un valor que el mercado no va a poder ignorar.
Para quien quiera explorar el proyecto en detalle:

Jose A. Goncalvez, P.A.
Real Estate Advisor
Desde 2015 acompaño a inversionistas a analizar proyectos y posicionamiento con criterio y visión de largo plazo en Miami.

